• La leyenda de Robert Johnson, es simple, sencilla y llena de matices oscuros, según la misma, Robert se convirtió gracias a un pacto con Satanás en el mejor guitarrista de blues de todos los tiempos, y solamente tuvo que ofrecer su alma en un cruce de caminos y a cambio de este favor, disfrutaría de las mieles del mejor blues jamas tocado por 8 años, los mismos que le bastaron para volverse inmortal entre los inmortales.

    SveL7dY.jpg?1Robert Leroy Johnson vio la luz un 8 de mayo de 1911, producto de una relación fugaz de un extraño que pasaba por un miserable pueblo de Mississippi y su madre. Robert no supo que su apellido era Johnson hasta que al entender el “modus vivendus” de su señora madre, ella le confesó su origen, así como también le reveló su apellido, a partir de ese momento se empezó a llamar Robert Johnson.

    Sin embargo, Robert Johnson además de cambiar su apellido al enterarse del nombre de su padre, cambiaba de nombre y apellido como quien cambia de calcetines, ya que además de su afición por el blues también tenia una afición por las mujeres, y no se detenía mucho a investigar si estas eran o no casadas, por lo tanto trataba de evitar ser localizado por los esposos de estas. A pesar de esto se casò muy joven, pero para su mala suerte su esposa y su hija murieron en 1930, durante el parto.

    La Leyenda del pacto con el diablo

    jJX2lY2.jpg?1

    Se acrecienta porque en sus inicios (a partir de 1930 que para mitigar el dolor de la pèrdida de su hija y esposa se refugia en el blues) Robert era un guitarrista modesto, sin mayor gloria que cualquiera de sus contemporáneos, y de repente (según la leyenda) se volvió en un maestro de la ejecución guitarrística, esto no podría ser otra cosa mas que producto de un pacto con Satanás, sin embargo la explicación de lo que en verdad sucedió es mas lógica pero -claro esta- menos misteriosa, Robert se casó por segunda ocasión (no se sabe con precisión en que año) con Esther Lockwood, pero lo que si se sabe es que esta mujer si bien no era millonaria, si tenia una modesta fortuna que le permitía a Robert vivir sin trabajar, y dedicar mas tiempo a la guitarra, obviamente con tanto tiempo para practicar era evidente que mejorára notablemente su técnica, pero no fue de un día a otro que adquirió sus habilidades.

    Otro de los síntomas de su pacto con Satanás, era que Robert tenía un carácter fuerte y violento, desde que hizo su pacto para tocar mejor, se iba por la puerta trasera del escenario, sin decir “gracias”, por lo cual la gente decia que una vez terminadas sus presentaciones se desvanecia por obra del diablo.

    HoqjRNn.jpgHistoricamente se sabe que en dos sesiones de grabación, Robert dejó estampada toda su obra. Éstas se llevaron a cabo el 23, 26 y 27 de noviembre de 1936, en una habitación del Hotel Gunter de San Antonio (Texas) y, posteriormente, el 19 y 20 de junio de 1937, en un edificio de oficinas de Dallas. Fueron un total de once los discos de 78 r.p.m. que se editaron durante la vida de Robert Johnson, uno más se conoció una vez que la vida del músico se había apagado. Su obra alcanzó las 29 composiciones. De algunas de ellas dejó grabadas varias versiones. Un total de 42 grabaciones se conocen en la actualidad.

     

     

    WJVUr2x.jpgAhora bien tenemos un hecho histórico real, Johnson, con su guitarra acústica Gibson semidestruida, realizó las grabaciones de cara a un rincón contra la pared. La leyenda atribuye que esto se debía a que no quería que vieran sus ojos mientras era poseído por Satanás para interpretar sus melodías.

    En algunas de sus canciones Johnson hace alusiones a ese posible pacto. En “Cross Road Blues”, por ejemplo, se habla de un cruce de caminos que muchos consideran como el lugar señalado para su encuentro con Lucifer. Por otra parte, en “Me and The Devil Blues”, se dice: “Early in the morning, when you knock at my door, Early in the morning, when you knock at my door, I said Hello Satan, i believe it’s time to go”. (Temprano en la mañana, cuando golpeas a mi puerta, digo Hola Satán, creo que es tiempo de partir).

    El 16 agosto de 1938 el diablo cobró su deuda con Robert Johnson pues, como se sabe, un pacto es un pacto y más si se trata de un pacto con “el diabólico”. Johnson murió a la temprana edad de 27 años, dos años después de realizar las históricas grabaciones.
    La historia señala que Johnson tuvo un amorío con la joven esposa del dueño de uno de los tantos bares en donde estaba tocando, el hombre indignado, envió a Robert una botella de whisky. A mitad de la botella, el guitarrista dejó de tocar. Salió a la calle sintiéndose fatal. El whisky llevaba estricnina. Dos semanas después, Johnson moría.

    Esta fue la vida de Robert Johnson , mitad historia y mitad leyenda, sin embargo, esto no le resta la importancia y el respeto que se merece por su técnica con la guitarra.

     




    User Feedback


    There are no comments to display.